Los servicios de conserjeria son una opción interesante para las comunidades de propietarios o edificios de oficinas. La figura del conserje es la de un profesional que te puede aportar mucho para ahorrar gastos y ofrecer un servicio mejor.

Al contrario de lo que se pueda imaginar, el conserje es un profesional cualificado que cuenta con una formación específica. Por lo tanto, puede realizar varias actividades con las garantías de un trabajo bien hecho.

Aunque las funciones que puede asumir un conserje son variadas, sí podemos resumir algunas que son comunes en la mayoría de los casos. Cuando contratéis el servicio, siempre podéis acordar otras actividades.

Los servicios auxiliares que realiza un conserje

La primera función de un conserje es controlar los accesos al edificio para que solo entren las personas debidamente autorizadas.

El conserje también es el encargado de recoger el correo, repartirlo y tirar la basura. Se encarga de pequeños trabajos de limpieza en las zonas comunes, así como de reparaciones que no tengan dificultad. Si se establece en los estatutos, el conserje tendrá que asumir tareas de jardinería.

Otra de las funciones del conserje es la de guardar las llaves y, en caso de que un residente lo necesite, facilitar un juego para que pueda entrar. Esto es habitual en las comunidades de una cierta dimensión.

Finalmente, has de saber que el conserje es el representante del edificio y se encargará de recibir y guiar a los operarios o visitas al presidente. En algunos casos, también coge llamadas y da recados, de manera que es el primer filtro con el que hay que comunicarse.

Los servicios de conserjeria son diversos, pueden personalizarse y, en consecuencia, contar con una empresa que te los proporcione es positivo. En Grupo Elosa contamos con todo lo necesario para oficinas o comunidades de propietarios.