El verano termina y, con ello, llega la vuelta a los lugares de trabajo después de vacaciones. O para algunas empresas, significa el fin de la temporada alta. En ambas circunstancias, ahora toca organizarlo todo y por supuesto, limpiar los establecimientos. En algunos casos el local requerirá una limpieza a fondo, mientras que en otros, tocará quitar el polvo tras un par de semanas de parón.

¿Qué servicios de limpieza requieren las empresas tras el verano? Esto siempre depende del tipo de establecimiento.

Si se trata de una oficina que ha cerrado durante un par de semanas o un mes, el problema más habitual será el polvo acumulado. Es imprescindible quitar el polvo para evitar que los empleados enfermen tras volver de vacaciones debido a los ácaros y bacterias. Bastará con aspirar bien cada rincón y los conductos de ventilación, así como sacar brillo a los cristales.

El mismo problema nos encontramos en los locales de trabajadores autónomos: tiendas de ropa, confiterías, zapaterías, etc. Además de eliminar el polvo acumulado, habrá que dejar relucientes los estantes y vitrinas para causar buena sensación a los clientes. Las cosas se complican si además hay almacén, pues aparte de ser la zona que más se ensucia, pueden requerirse servicios de limpieza para eliminar las manchas de humedad que pudieran formarse.

Limpieza para establecimientos de ocio

Sin duda son los más tediosos de limpiar, pues han estado funcionando durante todo el verano. Hablamos de pubs, discotecas, hoteles, bares y algunos restaurantes de temporada. Estos locales han sufrido el tránsito de miles de visitantes, manchas de bebidas o incluso desperfectos como cristales rotos en el suelo, etc.

Aquí sí se necesita una limpieza completa y a fondo que incluya quitar la grasa de las cocinas, la suciedad de las barras de bar; vaciar, limpiar y cubrir las piscinas. Terminado el verano, lo ideal es que se ocupe una agencia profesional.